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viernes, 12 de octubre de 2012

Juan Pelotas Campodonico: “Salvador de la tierra” - Parte 4 - “Los uruguayos no somos latinos”



Dedicado a la memoria de Douglas Adams, con inmensa admiración y respeto.


...There is a theory which states that if ever anybody discovers exactly what the Universe is for and why it is here, it will instantly disappear and be replaced by something even more bizarre and inexplicable. There is another theory which states that this has already happened.”
Douglas Adams.






   Febrero de 1951, la ciudad de Buenos Aires recibe a un joven charrúa lleno de esperanzas y expectativas. Nacido en Colonia, las historias de ciencia ficción poblaron de mundos fantásticos su infancia.  Actor de profesión, pero ya interesado en la vida extraterrestre, llegó a Buenos Aires una calurosa mañana de verano dispuesto a guardarse a los porteños en el bolsillo. Con el paso de los meses su búsqueda del éxito se encontraba rumbo al fracaso. Los teatros porteños no sabían apreciar su arte, los críticos no le dedicaban ninguna crítica, su plan se deshacía a cada paso. Y así fueron los días hasta aquel 15/9/1951, en que el destino tocaría a su puerta. Su nombre, Fabio Zerpa, es hoy en día relacionado automáticamente por el imaginario colectivo a la búsqueda de extraterrestres que traen un mensaje de amor y paz, por más dolor que le cause a los exobiólogos. Y ésta es su historia…



Fabio liberando un sordito con cara de concentracion.

   Era la noche del 14/9/1951 y Fabio volvía a su hogar, una habitación en el barrio de Flores. Su mente estaba ocupada en divagues siderales y abstracciones metafísicas. Su andar varonil y despreocupado hacía que las chicas de Flores, con senos como magnolias, dejaran caer su sexo en la vereda a su paso.  Pero las mujeres terrestres no lo atraen, porque están muy lejos de Él, cuyo espíritu vive en las estrellas. La inmensidad del espacio lo atrae y lo devora, cada día dedica más tiempo a la lectura de información sobre extraterrestres que a la actuación. Así fue como logró crear una íntima relación con Rodolfo Vargas Pettitelli, vecino del uruguayo y aficionado a la metafísica. Y entonces, como cada día, Fabio llegó a su casa y de allí fue directo a lo de Rodolfo. Una vez instalados en el sillón, y con unos amargos de por medio, comenzaron a conversar y debatir sobre diversos temas. Entonces Fabio se asomó a la ventana y miró hacia al cielo, buscando algo fuera de lo común, esperando una maravillosa revelación. Mientras el cucú cantaba el inicio del día 15/9/1951, la ventana se cerró sola y golpeó a Zerpa en la cabeza, dejándolo inconsciente.


   Fabio abrió los ojos y frente a él se encontraban tres figuras de aspecto humano, aún cuando sus movimientos denotaban clara falta de costumbre ante esa forma y fisonomía. Se encontraba en una habitación fría y húmeda, carente de estilo. Se removió incomodo en el asiento, incapaz de hablar, mientras los extraños lo miraban fijamente. Entonces uno de ellos comenzó a hablar, de forma lenta y pausada.


-Saludos terrícola.- Dijo el más alto de los tres, mientras a cada lado los otros miraban a Zerpa vacíamente- Mi nombre es Kjublhungfugh, y soy el líder de mi pueblo.

-Saludos…- repitieron los otros dos a coro, con voces huecas y heladas como grutas antárticas.

-Mi nombre es Fabio Zerpa y debo admitir que estoy profundamente emocionado. He soñado con este momento desde mi infancia.- Contestó alegremente el Coloniense.

-Relájese joven, mientras escucha nuestra historia…




   Entonces Kjublhungfugh le contó al uruguayo la historia de su pueblo, le habló de sus inicios, de sus triunfos en materia científica y social. Le habló de su hermoso planeta, ubicado en la Galaxia 32 cuadrante Z, sector 23. Y de su destrucción. Fabio escuchaba anonadado al Nerdico, mientras su espíritu se retorcía de placer y orgullo. Durante lo que parecieron horas charlaron e intercambiaron historias, ideas, pensamientos. Esta fue la primera comunicación con los Nerdicos. La cual dejó una huella por siempre en el joven Zerpa, huella que marcaría su existencia y definiría el trabajo de su vida.


   Trece minutos después, Fabio se despertaría sonriendo en la casa de su amigo, que preocupado lo zamarreaba y cacheteaba. Zerpa le contaría con lujo de detalles su experiencia. Y así fue como día tras día, durante meses, se comunicaría con los Nerdicos. Aprendiendo sobre ellos y enseñándoles sobre nosotros. Esperando ansioso el momento de su llegada, para la cual aún faltaba mucho. Sin saber que esto significaría el fin del mundo tal como lo conocía.


Imagen aleatoria del espacio para ponerlos en situación...



   A diferencia de lo que muchos creen, Fabio Zerpa tiene razón. Allá afuera, entre las inconmensurables dimensiones del universo, existen incontables mundos y seres. Muchos de ellos son pacíficos y amorosos, otros tantos son más bien imparciales como esos vecinos que casi nunca saludan pero no generan ninguna molestia, pero hay algunos a los que mejor evitar. Cruzarse con un Betridaico Cumprolactiano sería casi tan peligroso como asqueroso, y ni hablar de los pobres infelices que se detienen a conocer un planeta sin saber que es el hogar de los feroces Caconicos Dentados, animal feroz de pésimo humor y gran apetito, la única forma de burlarlos es tener a mano una muda de ropa interior lo más vieja y llena de agujeros posible, ya que en su economía desmesuradamente pobre llega a valer por 4 o 5 medias sin par. Es curioso como las formas de comercio varían de una galaxia a otra. Lo que para una es basura, para otra es un tesoro. Esto supuso un inconveniente al comienzo de los viajes intergalácticos, ya que los pésimamente pagados viajeros volvían siendo exorbitantemente ricos. Entonces se prohibió la relación comercial intergaláctica sin permiso y como sucede siempre, y en todos lados, solo unos pocos obtuvieron dicho permiso. Luego se creó la aduana intergaláctica que controlaba concienzudamente a cada vehículo que ingresaba y egresaba de la galaxia. Esto generó otro problema, los planetas pobres seguían siendo asquerosamente pobres y los ricos se hacían cada vez más ricos. Entonces sucedieron las primeras guerras galácticas y cuando las galaxias eran conquistadas por un bando, casi automáticamente, querían poseer otra galaxia más. Esto dio lugar a la primera gran guerra intergaláctica, que dejó hecha pedazos la economía de las galaxias más pobres. Momento que fue aprovechado por una de las razas más ricas de universo para invertir en su futuro. Esta raza, que habitaba el simpático y verde planeta en la Galaxia 32 cuadrante Z sector 23, comenzó a ofrecer el servicio de reconstrucción planetaria y préstamos con mínimos requisitos. Así fue como cientos de civilizaciones quedaron en deuda con Ellos, enriqueciéndolos y volviéndolos cada día más poderosos, hasta convertirlos en la más grande potencia económica y política intergaláctica.




   Pasarían treinta estaciones mientras la amistad de Zerpa con los habitantes de Nerdia se hacia cada vez mas estrecha. Hasta que un día de marzo de 1959, mientras preparaba su tesis de historia y un ensayo sobre vida extraterrestre, decidió comunicarse con su amigo Kju, para intercambiar ideas. Entonces preparó su mente para el contacto y al abrir los ojos se encontraba solo en esa ya familiar habitación. Se levantó del asiento y comenzó a caminar buscando a alguien con quien conversar. Estaba completamente solo, entonces aprovechó para utilizar el gran aparato de calcular y guardar información que los Nerdicos llamaban el PLUPONIF. Se sentó frente a la gris consola en forma de "U" y comenzó a manipular las palancas y botones, así como había aprendido de sus amigos del espacio. Y entonces sin darse cuenta se topó con el macabro plan de los habitantes de Nerdia. Un plan de dominio y exterminio de la raza humana. Recordó que nunca le habían hablado de sus intenciones, y se sintió un imbécil por no haberlo pensado. Los Nerdicos no eran amigos, sino enemigos. Entonces comenzó a recopilar información, buscando la forma de evitar la invasión. Durante horas o días utilizó el extraño aparato, nutriéndose de saberes, historia, física, metafísica y metaguacha. Hasta que un ruido lo sobresaltó y se apresuró a salir del trance. Al regresar transcribió todos sus conocimientos. Y a partir de ese  momento comenzó a utilizar una loción capilar con base de metales pesados, que terminó dejándolo pelado. Esta sería la última vez que Fabio Zerpa ingresaría en trance, hasta su encuentro con Juan y Tiberio. De esta manera conoció los detalles del plan de dominio, las virtudes y defectos de la raza Nerdica, del inmenso poder del PLUPONIF y la existencia de los Burrugones Antrolapicos, enemigos mortales de los Nerdicos, íntimamente ligados a el.


   Su vida se desmoronaba nuevamente. Todas sus ideas, pensamientos y reflexiones mutaban y lo atacaban. No podía dormir, su andar varonil se había tornado taciturno y desgarbado. Aun así, él seguía convencido de que los extraterrestres pacíficos existían. Entonces decidió dedicar su vida a la investigación y divulgación de dicha idea. También urdió un plan para evitar la destrucción y colonización terrestre. Fue por esto que se volvió algo paranoico y nunca más se comunicó con Ellos. Tras la extraña muerte de su amigo Rodolfo Vargas Pettitelli, durante diciembre de 1981, Fabio se volvería cada vez más solitario y silencioso. 
   
   Los años van pasando mientras Fabio Zerpa comienza a dudar de su memoria y por ende de su lucidez. 50 años después de aquel septiembre de 1951 su imagen de aquella época es borrosa y difusa, mientras la edad trae sus achaques que soporta fieramente. A mediados del año 2009 deja de usar la loción capilar, luego de que le detectaran cáncer de cuero cabelludo, y comienza a pasar cada vez más tiempo en su departamento de la calle Libertador escribiendo sus memorias.



Si, otra imagen del espacio...



   En los inexplorados confines de la galaxia las noticias viajan de un lado a otro. Quienes conocen de física espacial saben que las ondas de radio al moverse en el vacío toman gran velocidad y se expanden. Es por eso que el espacio esta tan saturado de información. Durante la CESTA (“Conferencia Espacial Sobre Transmisión Autentica”) diversas soluciones fueron planteadas por las civilizaciones más avanzadas. Los Jagulortianos creían que la forma de solucionar esto era generando una codificación binaria para las transferencias de comunicación ínter-raza. Los Pletoritanos (lampiños y pegajosos, pero muy inteligentes), en cambio, creían que había que generar una diferenciación en la frecuencia de las ondas de radio. Los Nerdicos, presidentes del CIU (Consejo Intercluster Universal), tomaron cartas en el asunto, proponiendo realizar un ordenamiento del trafico radial utilizando ondas electromagnéticas de baja intensidad y alta frecuencia. Su idea fue bien recibida por casi toda la comunidad científica. Salvo por los Burrugones Antrolapicos y algunos de sus peludos aliados, que enardecidos saltaban, gritaban y abucheaban golpeando las mesas. Y entonces, sin saberlo, el CIU le dio a los Nerdicos el control total sobre la información y la comunicación del universo. Para lograr esto debieron tomar posesión de uno de los más grandes tesoros de una de las razas que compartían el planeta con ellos, los Burrugones Antrolapicos. 






   29 de enero de 2012, Juan Pelotas Campodonico camina por la ciudad de Buenos Aires con su amigo Tiberio, Fabio Zerpa y su sobrino Manolito, rumbo a Puerto Madero. Su cabeza está atestada de preguntas. Cada respuesta genera una nueva pregunta. Hace varias cuadras que dejó de cebar mate, intentando asimilar toda la información que el anciano le dio. Tiberio camina con la cabeza gacha, inmerso en su mente. Manolito, que aún no ha emitido palabra, camina detrás de ellos con una sola idea en su mente… ¡Venganza!.



- … es por eso que deben utilizar esta loción.- Concluyó Fabio Zerpa entregándoles un pomo blanco lleno de polvo.


- Pero esto está vencido…- Señaló Juan consternado al ver que el producto expiraba en Agosto de 1983.

- Es que ya no se hacen más pibe.- Explicó Zerpa.- Cuando las prohibieron compré todos los pomos que les quedaron. Las guardo en un galpón en Quilmes. Insisto, es realmente importante que usemos esta loción. 

- Está bien Fabio, usted es el especialista… me voy a poner esta porquería.  - Dijo de golpe Tiberio untándose el desagradable líquido en la cabeza.

- Tiberio tiene razón.- Confesó Juan.- Pero también tengo motivos para desconfiar de usted…


   Fabio Zerpa miró con indignación a Juan, siete segundos después comenzó a reír y no se detuvo por seis minutos. 


- Está bien. Fui un idiota.- confesó Juan- ¿Podemos simplemente dejarlo atrás?

- Y… es difícil.- contestó Tiberio riéndose.

- Difícil… siempre me gustó esa palabra.- añadió Fabio sonriendo.


   Luego de una acalorada discusión, y de ver que Tiberio lo hacía, Juan se puso la loción. Mientras llegaban a la fiesta Fabio les explicaba que debían emborracharse y drogarse lo más que pudieran, sin perder la consciencia. Tiberio dijo saber cómo hacerlo y al llegar al local, luego de hacerlos entrar a todos con su contraseña privada, fue a conseguir estupefacientes. El galpón ocupaba casi la totalidad del predio, equivalente a una manzana. Tenía cinco barras,  tres pistas y un gran cheque que llegaba cada mes a cada una de las comisarias cercanas. Era el paraíso del descontrol.


- Sigo sin entender por qué tenemos que estar del ojete para que su plan funcione y no me gusta nada eso de que no tengamos que saber detalles para que funcione.-  Juan escupía estas palabras con indignación a la cara de Zerpa.

- Tienes razón joven. Pero… la ciencia es una escuela de modestia, de valor intelectual y de tolerancia. Muestra que el pensamiento es un proceso, que no hay gran hombre que no se haya equivocado, que no hay dogma que no se haya desmoronado ante el embate de los nuevos hechos.

- ¿Y eso que tiene que ver?.

- Nada… solamente estoy citando a Sabato para demostrarte que soy más inteligente que vos. Ahora cállate y préstame atención.- contestó el anciano con voz de mando.

- Si señor Zerpa. Como diga…- concluyó Juan sin ganas de discutir.

- Ahora si señores. Acá está lo que necesitábamos.- dijo Tiberio apareciendo entre la multitud y entregándole un vaso a cada uno. Vasos en los cuales flotaban diversos tipos de drogas, entremezclándose lentamente con el alcohol.



Esta no es otra imagen aleatoria del espacio. Es la Nebulosa Viajera.

   En una nebulosa viajera, que vaga por el universo como una caravana de gitanos, se encuentra el nuevo hogar de los Burrugones Antrolapicos. Estos seres, de aspecto simpatico y amigable, solían vivir en armonía con todos los demás habitantes de su planeta natal, Nerdia. Hasta que un grupo de seres inteligentes y avaros comenzaron a ocupar el planeta, adueñándose de todo, destruyendo los hogares de miles de criaturas, mientras enarbolaban una bandera de paz e intentaban tomar posesión de su más preciado tesoro. Fue entonces que los Burrugones declararon la guerra y terminaron siendo expulsados del planeta, dejados a la deriva en busca de un nuevo hogar. Su capsula de exilio llegó al centro de una nebulosa, donde encontraron un árido planeta de aspecto muerto y desolado. Una vez allí descubrieron los restos de una antigua y avanzada civilización. Su odio hacia los Nerdicos se convirtió en una característica fundamental de su pueblo, que durante años planeó la venganza. Gracias a los conocimientos dejados en su nuevo planeta por sus anteriores ocupantes, fueron capaces de desarrollar un plan concreto… la destrucción de Nerdia y sus habitantes. El plan, desequilibrar las reacciones nucleares de su sol, gastándolo velozmente y hundiendo a todo el sistema solar en un infierno agonizante. Es así como siglos y siglos en el pasado, los Burrugones se vengaron de los Nerdicos. Generando como efecto colateral, la futura destrucción del  planeta tierra.




   La fiesta se desarrollaba de una manera anárquica, la gente se entremezclaba y frotaba por doquier. Decenas de estudiantes de Farmacia y Bioquimica se inflaban los bolsillos de dinero repartiendo a diestra y siniestra exquisitas drogas sintetizadas por ellos mismos, en sus ratos de ocio. Era difícil caminar por el lugar, ya que el 6% de los concurrentes habían dejado tiradas por ahí al menos 3 prendas, o más. El incesante barullo de extasiados gritos, gemidos y alaridos era interrumpido constantemente por el inconfundible “Punchi Punchi…” seguido de algunos “Tss Tss, Tss Tss, Purruuuuuuuuúúúuum…” y ocasionalmente algún “Pum Purrupum, Pum Pum, Pum Purrupum, Pum Pum…”. Las luces giraban y cambiaban de colores constantemente, mientras muchos destelladores hacían sentir a varios como estrellas rodeadas de paparazzis. Entre la muchedumbre que se movia de un lado al otro, cual barquito de papel en el cordon de la vereda, se encontraba nuestro grupo de héroes uruguayos, bebiendo tranquilamente sus extraños y peligrosos brebajes y preparándose para ejecutar la primera parte del plan de Zerpa.  


- Señor Zerpa… ¿Qué esta esperando?.- preguntó Juan tras terminar su bebida, como Tiberio y Manolito.

- Yo no consumo drogas…- contestó tranquilamente el geronte.

- Pero me dijo que necesitábamos estar totalmente drogados…- agregó Tiberio confundido.

- Ustedes, no yo.

- Pero…-intento agregar Juan.

- Pero nada…- interrumpio Fabio súbitamente.- Ahora háganme caso, necesito una persona más. Una persona que no este drogada y que no sepa que esta pasando. Si es sorda mejor.

- Creo que conozco a la persona perfecta.- agrego Juan, para luego perderse entre la multitud.



   Sabia que sus inquilinas frecuentaban este tipo de fiestas y no fue difícil encontrarlas. Entre ellas, como era costumbre, se encontraban Jenny y Magali. El charrúa se acerco a Jenny y le pidió que le diga a Magali que lo siga, que era importante. Jenny, como de costumbre, intento conseguir dinero a cambio. Pero solo recibió una mirada, cargada de resentimiento, de parte del uruguayo. Sin ganas de discutir, e inmerso en un mambo indescriptible, Juan tomó de la mano a Magali y la arrastro hasta donde se encontraba el resto de la comunidad oriental. 




- Aca esta.- dijo Juan llegando de la mano con Magali.- Se llama Magali y es sorda, o sordo… no importa, la cosa es que no escucha.

- Perfecto. Es hora de comenzar con el plan.- avisó el anciano tomando de la mano al travesti chaqueño.






Burrugon Antrolapico.
   Poca información se encuentra disponible sobre los Burrugones Antrolapicos. La mayoría de ella proviene de fuentes poco confiables. Pero hay una historia que se repite una y otra vez sin importar la posición geográfica del universo, y es la historia de los burrugones y su obra maestra, el “Pendorcho Lineal Uniforme de Particulas Ortoatomicas y Neutrones de Inteligencia Fenomenal”, o como suelen decirle, el PLUPONIF. Esta fue la razón por la cual los Burrugones destruyeron su sistema solar natal, haciendo añicos a los Nerdicos y sus vecinos, para luego desaparecer en el espacio. Se dice que el PLUPONIF tiene la capacidad de generar energía de la nada. Muchos insisten en que en realidad permite viajar en el tiempo. Pero muy pocos saben que el Pendorcho Lineal Uniforme de Particulas Ortoatomicas y Neutrones de Inteligencia Fenomenal es algo aún más simple y poderoso. En la antigüedad, cuando Nerdia era un planeta joven con un futuro tan brillante como su sol, los Burrugones comprendieron el modo en que los pensamientos y las ideas se generan, así como sus productos y consecuencias. Uno de dichos productos es un extraño tipo de radiación, altamente caprichosa. Descubrieron también, que un material proveniente de su planeta, aunque muy escaso, era capaz de captar esta radiación y almacenarla. Fue entonces cuando decidieron construir el “Cataplín Memorioso” como una forma de generar un registro de su existencia y sus conocimientos. A medida que su tecnología fue avanzando comprendieron que podían ser capaces de saber lo que pensaba todo el universo si sometían dicho material a ondas electromagnéticas de baja intensidad y alta frecuencia, así tendrían posesión de todos los conocimientos del universo. Y fue así como crearon el PLUPONIF y al darse cuenta de su inmenso poder decidieron mantenerlo en secreto. 




   Manolito, que aún no había dicho nada, se acercó al travesti y se presentó, tartamudeando de los nervios. Sus ojos brillaban como una luna llena sobre el mar. Magali lo miró con atención, seguramente preguntándose “¿Qué mierda dijo este paisano?”. Una burbuja los envolvió por un momento, solo estaban ellos. A su alrededor no había nada, ni gente, ni música, ni drogas, ni bardo. Solo estaban ellos, frente a frente, sonriendo como Gatos de Cheshire. Manolito sentía que flotaba, era feliz, estaba extasiado. Sus pupilas total y completamente dilatadas, su respiración agitada, su desproporcionada sonrisa y su mirada perdida, daban testimonio de que el cóctel de drogas estaba surtiendo efecto. Magali lo miraba atentamente, se sentía extrañamente atraído por el simpático gordito de ojos grandes y mirada perdida. Manolito sin decir nada tomo a Magali de la mano y luego se perdieron entre la multitud mientras Fabio les gritaba que regresen. Al voltearse, Zerpa notó que se encontraba solo. No había rastros de Tiberio ni de Juan, miró en todas las direcciones, nada. Soltando un suspiro se entremezcló con la gente.

La mirada que cautivó a Magali.

   Juan se tambaleaba entre la multitud, tropezando con daltonicos, krishnas y gordos drogados. Le costaba diferenciar la realidad de las alucinaciones mientras las simpáticas criaturitas multicolor le sonreían  A su paso la gente le ofrecía extraños estupefacientes, que el aceptaba gustoso. Se alejo de la pista y se sentó contra una pared. Tiberio apareció, intentando rescatar a su amigo de tamaño mambo. Pero Juan se limitaba a observarlo con los ojos bien abiertos, acotando cosas como "Faaaah, que bien que se te entiende en cámara lenta" para luego estallar en carcajadas. Unos minutos después  el Ufólogo aparecería entre la multitud, con cara de pocos amigos.


- Al final los encontré, irresponsables.- exclamó el viejo.

-Uh, mirá. Es Fabio Zerpa...- dijo Juan mirando a Tiberio, antes de comenzar a reír.

- Señor Zerpa. ¿Que vamos a hacer?, este pibe esta para atrás - preguntó Tiberio sin perder de vista a Juan, que intentaba sin éxito incorporarse.

- Van a tener que acompañarme ustedes. Pero no podemos cometer ni el mas mínimo error. El destino de la tierra depende de ello. Seguidme...- contestó el Coloniense mientras se internaba nuevamente en la multitud.


   Tiberio levantó a Juan, y arrastrándolo, comenzó a seguir al anciano. En poco tiempo llegaron al baño. Zerpa les explico que debían quitarse la loción, pero solo Tiberio lo entendió, ya que Juan estaba entretenido tirando aliento en el espejo y dibujando en él cuando se empañaba. Tiberio se quitó la loción, y luego hizo lo mismo con Juan. Zerpa les pidió que se voltearan y cerraran los ojos, y así lo hicieron. Fue entonces cuando Zerpa metió la mano en en interior de su saco y sacó una macana. "Perdón..." dijo mientras golpeaba la nuca de Tiberio con la punta de plomo. Juan vio a su amigo desplomarse a su lado, en el frió piso de cerámica, mientras pensaba en la cantidad de tonalidades de blanco que había a su alrededor. No hubo tiempo suficiente como para permitirle reaccionar, porque mientras su mente pasaba del blanco amarronado a su amigo Tiberio recibió un golpe en la cabeza que lo dejo inconsciente inmediatamente, haciéndolo caer junto a su amigo. Zerpa limpio la macana y la guardo en el bolsillo del saco, se lavó las manos, se mojó la cara y se arrodilló en el piso junto a sus compatriotas. Puso sus manos en las frentes de Juan y Tiberio, cerró los ojos y se concentró...




Aburrimiento según la búsqueda de imágenes de Google.
  Una de las peores enfermedades espaciales, es el aburrimiento. Según la enciclopedia de medicina galáctica, el aburrimiento puede producir síntomas similares a los del estrés . Y el espacio es increíblemente aburrido. Y en gran parte, debido a su tamaño. Es imposible hacerse la idea del tamaño del espacio, es algo tan inconmensurablemente vasto que al intentarlo hay que abrir la boca para hacerle lugar en la cabeza. Es por eso que se inventaron centenares de entretenimientos para el viajero interestelar. Entre los mas populares se encuentran el Vasculinador Angonopletico, el Resonador Termofluctuante y la Catramina Intersticial. Aunque claro, el sexo y las drogas fueron siempre la forma mas popular de esparcimiento espacial, posiblemente porque bajo el efecto de las mismas cualquier actividad era aun mas divertida. Esto fue uno de los primeros problemas con los cuales se cruzaron los Nerdicos al intentar hacerse con toda la información del universo. El PLUPONIF recibe las emanaciones de radiación que emiten los seres pensantes al realizar dicho proceso. Al estar los procesos intelectuales del individuo distorsionados por los estupefacientes, el PLUPONIF, se sobrecarga de datos sensoriales. Entonces comienza a emitir chirridos y zumbidos que confunden y aturden a los Nerdicos, acostumbrados a la paz y la tranquilidad. Fue por eso que, antes de la catástrofe que acabó con su sistema solar, crearon la AICIDE (Agencia Intergalactica de Control Intensivo de Drogas y Estupefacientes) que hoy en día arroja dentro de agujeros negros a miles de inocentes condenados por delitos relacionados con drogas.




   Fabio Zerpa abrió los ojos y lo primero que sintió fue un dolor punzante en el cerebro. El PLUPONIF, tal como esperaba, emitía un insoportable alarido metálico. A su lado, Tiberio y Juan se agarraban la cabeza intentando detener el incesante ruido. Zerpa se incorporó rápidamente y les explicó detenidamente que la única forma de no oír el chirrido era pensar en no escuchar. Lo cual era casi imposible, porque mientras intentaban no pensar en escuchar su cerebro no dejaba de informarles sobre la insoportable cacofonía que los envolvía. El uruguayo de más edad les pidió que se comportaran y que vigilen que nadie se acerque, luego se acercó raudamente al PLUPONIF. La consola vibraba enérgicamente mientras Fabio, sonriendo se sentaba frente al aparato. Esto se debía a que el PLUPONIF estaba recibiendo información directamente desde el sitio de donde venían los orientales, atestado de seres humanos bajo influencias de las drogas. Zerpa movía palancas y presionaba botones rápidamente mientras su cerebro se llenaba de información. Cuando encontró lo que buscaba lo memorizó y volvió a donde había dejado a Juan y Tiberio. Juan estaba agachado en un rincón, mirando detenidamente una pared y riendo por lo bajo. En cambio Tiberio se retorcía en el piso agarrándose la cabeza, incapaz de detener los espeluznantes gritos del aparato. Fabio los agarró de las manos y pocos segundos después se despertó en el frío y húmedo piso del baño. Se acercó a sus jóvenes acompañantes y chequeó que se encontraran bien. Pulso y respiración normales, pero no recuperaban la consciencia. Tomó su celular y marco el numero de su agente. El teléfono sonó varias veces, hasta que un hombre que sonaba cansado atendió.



- ¿Fabio?. ¿Que pasó?.- preguntó el agente notoriamente preocupado.

- Ha llegado el momento amigo. Estoy en Puerto Madero, mandame un auto para la zona, ahora te paso la dirección. Después te explico bien.


   Dicho esto, Fabio Zerpa colgó el teléfono. Luego convenció a un par de jóvenes fornidos, a cambio de un par de billetes, de que lleven a sus compatriotas hasta la puerta y una vez allí le envió la dirección a su agente. Entonces, con la satisfacción de un trabajo bien hecho se encendió un habano y observó el firmamento. Se sentía más vivo que nunca. Pocos minutos después estaba subiendo a un Fiat Siena, con los otros dos uruguayos inconscientes, rumbo a su departamento. En medio del viaje Juan se incorporo violentamente. Entonces con los ojos en blanco y babeando ligeramente exclamó...


"¡Jodido Uruguayo, Estúpido Gamberro Oriental!. ¡Delirante Esquizoide!. ¡Petimetre, Almacenas Las Alhajas Baratas Rogando Algún Souvenir!"


  Luego se desmayó y comenzó a roncar hondamente. Zerpa sonrió y durante el resto del viaje estuvo abstraido en sus pensamientos, mirando el cielo a través de la ventana de un Fiat Siena. 




Continuará...




  En la próxima entrega de Juan Pelotas Campodonico: “Salvador de la tierra” titulada "De Tristán Narvaja al Corsódromo"

10 comentarios:

  1. JUEGO DE PALABRAS... obsesivo compulsivo, palindromaníaco, GENIO... brillante!!

    pd: sigue siendo, de todos modos, la parte 3 la que más me gustó hasta ahora ^^

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  2. Grata sorpresa encontrar este post, venía esperándolo. Con la base de lectores que se hagan acá, tranquilamente pueden planear cómo arruinar la vida de lupine de las maneras más sutiles, para que se vea obligado a descargarse en su página nuevamente. Aunque con posts así cada vez se lo extraña menos. Capxs, ídolxs...saludos a mi tía beatriz y muy bueno el programa.

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    1. Muchas gracias por los halagos. Espero que haya sido de su agrado.
      Con respecto a lo de Lupine... obviamente es parte de nuestro desquiciado y perverso plan.
      Nos vemos en la parte 5 (?)

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    2. alguien tenía que poner fin a la sequía liense (?)

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  3. Genial. Pensaba que era el único ser del planeta que todavía usaba la palabra petimetre.

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  4. Bueno, hasta ahora ha sido una atrapante historia, ¿tenemos la parte 5? Porque en caso contrario se pudre el rancho (?).
    Bien ahí con el Juego de Palabras. Sutil e ingenioso.

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    1. Muchas gracias señorita. Me alegra que haya sido de su agrado.
      Por suerte hay parte cinco... nada de putrecina ranchil (?)
      Gracias... Vuelva pronto!

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